Hace muchos años que llevo soñando con retirarme a un espacio natural
en el que construirme un hampton, un hogar alejado de ruidos y estrés.
Los valles pasiegos, en Cantabria, eran para mi el lugar ideal y, ahora,
estoy consiguiendo hacerlo realidad.
Me he comprado un pradito y estoy inmersa en los miles de trámites
que requiere construir una cabaña de madera y piedra en ese espacio
natural tan verde y protegido.
Y, mientras llevamos a cabo este proyecto que os quiero ir mostrando
detalladamente más adelante, hemos encontrado una maravillosa
casa rural, muy cerca de nuestro prado, para quedarnos cuando nos
acercamos a la "tierruca".
decoración cuidadisima, todas las comodidades y un entorno idílico.
Su dueña, Eva, es un auténtico amor, pendiente siempre de que
la casa rural se sienta como un auténtico hogar.
Si vais por la zona, os la recomiendo sinceramente.






























