Os invito a un recorrido completo y detallado por la muestra de arte urbano MLA (Madrid Luxury Art) en su edición 2023, acompañada por el maravilloso equipo de mujeres de AGM: Art Management responsables de este magnífico evento cultural.
Mostrando entradas con la etiqueta Lifestyle. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lifestyle. Mostrar todas las entradas
sábado, 8 de abril de 2023
Exposición MADRID LUXURY ART 2023
AGM Art Management es un grupo formado por profesionales en distintas áreas humanísticas y artísticas cuyo objetivo es promover el arte venezolano y latinoamericano en el mundo, a través de proyectos públicos y privados que revierten filantrópicamente sobre la sociedad.
Es un honor haber contado con estas mujeres para descubrir y compartir con vosotros el itinerario completo, pieza por pieza, de cada una de las esculturas que conforman la edición de este año, que es colectiva y tiene como título “La condición humana y su lugar en el universo”
El recorrido por la muestra, situada a lo largo del tramo final de la calle de José Ortega y Gasset, la conocida como “Milla de oro madrileña”, traza una línea entre lo terrenal y lo cósmico. Un abanico que incluye una selección de obras que va desde figuras rectoras del arte iberoamericano como Baltasar Lobo, Manolo Valdés o Fernando Botero, a los lenguajes abstractos de Diego Canogar, Rafael Barrios, Ricardo Cárdenas, Odnoder, Carlos Albert, Carlos Medina, Sydia Reyes, Aurora Carreño , David Rodríguez Caballero y Jaume Plensa.
Las obras se exponen en las aceras y en el interior de algunos edificios y boutiques emblemáticos del Madrid Luxury District
La muestra estará activa desde el 16 de febrero hasta finales de Junio de 2023.
Os dejo el vídeo completo de esta magnífica exposición urbana.
viernes, 17 de febrero de 2023
Bel Mondo, el restaurante más bonito de Madrid y en el que más cuesta conseguir reserva
Bel Mondo, el primer restaurante del grupo Big Mamma en Madrid,
es para para mí el más bonito y deseable de la capital.
Y no debo ser la única porque está siempre tan solicitado que
conseguir reservar mesa es toda una odisea. Pero, como
me imaginaba y me constató después una de sus camareras, entre
semana si vas a la una o a las veinte horas es posible
conseguir una mesa sin haber reservado
😃🙌
Y eso es lo que hice hace unos días, ir a comer a hora europea,
lo que me permitió, además, fotografiar y grabar a mis
anchas este espacio que es una auténtica maravilla.
🤩
Cuenta con varios ambientes: un gran salón
estucado y decorado en rosa (las tres primeras fotos),
tras el que se encuentra un espacio igualmente elegante
pero algo más casual (foto 4); otro gran espacio
totalmente acristalado y lleno de plantas, que trasmite
sensación de patio y cuenta con innumerables rincones
preciosos (fotos 5 y 6); un distribuidor central con barra (foto 7).
La escalera de subida, al estar en un primer piso, es ya
en sí misma una fantasía (foto 8) y la foto 9 es de la
fachada que tomé al salir y, como veis, llena de
gente esperando que alguna reserva fallase.
El baño, que es también una fantasía, lo podéis ver en el vídeo final.
En cuanto a la comida, su carbonara es con mucho
mi preferida y la más exquisita que he probado
a preparan al lado de la mesa utilizando un gran
parmesano) La cantidad que ponen es tal que no
es necesario tomar entrante ni segundo. Casi ni postre,
pero es que yo no puedo comer sin acabar con
algo dulce así que pedí tiramisú y café 😉
Muy rico aunque, si os soy sincera, he
probado alguno mejor de éste que es mi postre
preferido 🤎
Buena música italiana de esa que todos conocemos e invita
a moverse como veis al final del vídeo 🤦♀️😊
sábado, 31 de agosto de 2019
Hermanas Arce, un restaurante muy Kinfolk en Madrid
Cuando en marzo del 2011 abrí esta ventana al mundo virtual los blogs estaban
en plena efervescencia. Es sorprendente cómo pasa el tiempo (ocho años ya) y
cómo cambian las cosas. Entonces las redes sociales, básicamente Facebook y
Twitter, eran para las blogueras sólo un apoyo para los blogs, una manera de
dar a conocer el contenido compartido en nuestros espacios web.
Con la llegada de Instagram todo empezó a cambiar... Pero no es de las redes
de lo que os vengo a hablar hoy.
Muchas de las tendencias que luego se desarrollaron en Insta y hoy lo petan,
como la foodie, la cafetera, viajera, fashion, etc. tuvieron su origen en blogs y
espacios webs de aquella época.
Uno de ellos, Kinfolk, supo aunarlas todas creando un movimiento cultural y
lifestyle que nació en Estados Unidos precisamente el año 2011 y llegó a Europa
después, adaptándose perfectamente el estilo de vida mediterráneo.
El movimiento Kinfolk surgió como una necesidad de jóvenes creativos
de Portland (Oregón) de recuperar lo básico y natural, disfrutar y compartir lo
más auténtico. Y qué mejor lugar y momento para compartir que una buena
mesa en la que todo esté pensado para vivir, disfrutar el momento en todos y
con todos los sentidos.
Una comunidad de artistas (fotógrafos, escritores, diseñadores) que empezaron
a reunirse plasmando en sus encuentros una estética muy cuidada inmortalizada
en maravillosas fotografías. Tanto que era inevitable la aparición de una revista
en papel que se convirtió pronto en icono de estilo y must have de cualquiera
que quisiera estar a la última en estilo de vida.
A inicios del 2012 Kinfolk dio un paso más y empezó a comisionar encuentros
alrededor de la mesa por muchas otras ciudades del mundo así como cursos y
encuentros.
Y en Madrid fueron dos hermanas que ya habían organizado comidas y
encuentros llenos de creatividad entre amigos y conocidos y que
estaban totalmente identificadas con el concepto Kinfolk , Ana y Elena,
encuentros. Por supuesto ya tenían su propio blog con esa estética
tan natural, limpia rayando lo austero y muy relacionada con
la comida, la deco y el lifestyle.
En realidad Kinfolk no había inventado nada nuevo, sólo intentaba recuperar
algo que en la cultura mediterránea siempre ha existido y existirá, nos va en
el carácter: vivir disfrutando y compartiendo en torno a una mesa.
Y aunque ya no tienen el blog y sus profesiones no tienen nada que ver con la
hostelería (Ana es ingeniera aeroespacial y Elena abogada) era de esperar que
el amor por la mesa las llevara a abrir, antes o después, un restaurante.
Desde que se entra ya se percibe la herencia kinfolk. El espacio es de una
sencillez casi shaker, prácticamente diáfano con paredes altas y blancas,
suelo de cemento y una decoración con pinceladas nórdico/industrial de
toques cálidos. Un espacio estilo farmhouse sin distracciones que
transmite calma a mente y espíritu.
Situado en Salesas, un barrio céntrico y tranquilo de Madrid, Hermanas
Arce tiene una pequeña pero selecta carta de cocina de mercado con base
mediterránea que varía según día y temporada. Aquí el concepto fast food y
masificación no tiene cabida.
Todo es casero y hecho en el día porque la máxima es dar un servicio cuidado y
con cariño. Ni que decir que es comida saludable, amigable con nosotros y el
entorno.
Podemos desayunar, bunchear, comer o tomar un café acompañado de una
riquísima repostería, de esa con la que da menos cargo de conciencia pecar
porque está realizada con productos naturales.
No hay cenas y domingos y lunes está cerrado.
También podemos adquirir productos como granolas y mermeladas
realizadas por ellas mismas.
Yo estuve tomando un bruch y, como veis, me decidí por una especie de
galette vegetal con huevos fritos que me supo a gloria y que acompañé
con zumo natural de naranja y pomelo.
Quienes nacimos (virtualmente hablando) en la misma época podemos
reconocer pequeños detalles de estilo como el jabón de manos de
L: A Bruket en el baño, un icono de la costa oeste sueca.
No quise molestar tomando fotografías de la cocina pero ahí tenéis a Ana con
las manos en la masa dedicándonos una amable sonrisa.
Desde luego es un espacio al que volveré porque me identifico mucho con él.
Al fin y al cabo es un slow concept y ese es el subtitulo de mi blog 😉
lunes, 19 de agosto de 2019
Una encantadora casa rural en Galicia
Este año no habíamos programado las vacaciones de verano, Javier volvió
de su curso en Chicago y ya tenía varios compromisos con amigos, novia,
su padre...
De este modo llegó agosto y no teníamos claro cuándo las cogeríamos
exactamente ni dónde iríamos. Por mi parte y después de varios veranos
sufriendo una ola de calor tras otra, lo único que tenía claro es que quería
norte, verde y fresquito.
Finalmente, una semana antes y sin esperanza de encontrar alojamiento alguno,
me puse a buscar a la desesperada alguna casa rural por la zona del Cantábrico.
¡Imposible! Estaba todo ocupado, incluido hoteles, apartamentos, hostales...
Pero, como por arte de magia, de pronto apareció en Airbnb una casa libre
para nuestras fechas y, además, era preciosa. No me lo podía creer, iba en
el autobus y la reservé desde el propio teléfono, sin siquiera consultar a mi
hijo y al resto de la familia, por si nos la quitaban.
La casita se encontraba en un pueblecito de la costa gallega, Rinlo, al lado del
límite con Asturias, lo que me pareció ideal porque nos permitiría conocer zonas
de ambas comunidades.
"The blackberry house" es el nombre de la casa y Carlota el de su dueña.
Carlota es gallega, arquitecta y ha restaurado varias casitas en la misma
calle de Rinlo, son las que veis pintadas de colores en la fotografía
precedente. La nuestra era la más grande (la de la derecha) y quiero
enseñárosla al detalle porque el trabajo de recuperación y restauración
es digno de admirar.
calle de Rinlo, son las que veis pintadas de colores en la fotografía
precedente. La nuestra era la más grande (la de la derecha) y quiero
enseñárosla al detalle porque el trabajo de recuperación y restauración
es digno de admirar.
Me contó que han intentado mantener el carácter y la base de las casas
de la zona, rehaciéndolas por entero.
de la zona, rehaciéndolas por entero.
La madera de castaño es sin duda la gran protagonista en suelo, techos,
panelados, puertas, ventanas, algunos muebles y escalera.
panelados, puertas, ventanas, algunos muebles y escalera.
Pero no es el único material que se ha elegido y trabajado cuidadosamente,
también mármol de la zona en los suelos de cocina y baño, así como en la chimenea.
Si la estructura es magnífica, el mobiliario no se queda atrás.
Carlota es una enamorada de las antigüedades y la restauración. Muchos
de los muebles proceden de anticuarios y mercadillos de la zona, algunos
ya intervenidos por ella y otros pendientes de lucir un aspecto renovado,
aunque yo creo que lucen encantadores en su imperfección y decadencia.
aunque yo creo que lucen encantadores en su imperfección y decadencia.
Hay, además, piezas actuales como el sillón butterfly de cuero, las alfombras
de fibra y de piel, la manta de pelo, las lámparas tipo Edison...
Os preguntaréis qué hace esa reproducción del Toro de Wallstreet al lado de
la chimenea. Me contaba Carlota que el significado de uno de los apellidos de
la familia era toro y de ahí que se estén haciendo con una colección de piezas
relacionadas con éste animal.
El detalle de las hornacinas, en la ventana pequeña de la chimenea y en
otros rincones de la casa, me encantó.
En la cocina, como en el baño, las paredes han sido cubiertas de microcemento
con un acabado tipo Tadelakt marroquí. Nos contaba Carlota que es fácil
conseguir un efecto marmolizado cuando se sabe manejar bien la llana de
albañil.
con un acabado tipo Tadelakt marroquí. Nos contaba Carlota que es fácil
conseguir un efecto marmolizado cuando se sabe manejar bien la llana de
albañil.
Aquí podéis ver las lindas manchas, algunas rosadas, del mármol del suelo.
Los muebles de la cocina son también de madera de castaño, diseñados y
realizados por nuestros anfitriones.
El fregadero de una sola pieza es de obra, realizado en cemento. Podéis ver al
lado una de las hornacinas de las que os hablaba.
La ventana de la cocina, con vistas a la calle llena de flores, es un regalo para la vista y el espíritu.
Un placer preparar el desayuno cada mañana en este encantador rincón.
La casa tiene dos plantas más, aunque la buhardilla esta aún clausurada.
La escalera, como podéis ver es maravillosa en su sencillez.
La planta de arriba cuenta con un amplísimo distribuidor. Fijaos en el mueble
que recorre toda la pared, también realizado por los dueños, es como estar en
una cabaña austríaca.
El distribuidor da acceso a tres dormitorios y el baño.
El cuarto más pequeño es también el más romántico al tener las paredes
enteladas en toile de jouy.
Los armarios han sido sustituidos por barras de madera colgadas en el techo
lo que me pareció una idea genial.
Otro de los dormitorios cuenta con una gran cama baldaquino y a los pies una antigua cuna recuperada.
Este dormitorio está comunicado mediante puerta corredera con el tercero en el
que hay una cama individual y que cuenta con la climatización de la chimenea
inferior a través del tiro.
Como veréis durante nuestra estancia cambiamos de sitio la mesa camilla que
había en este espacio por la cuna de la habitación contigua que de esta manera
quedó bajo la ventana a modo de sofá y permitió aligerar el espacio en la otra
habitación.
Me encantaron las ventanas de cuarterones de toda la vivienda y, por supuesto,
las maravillosas vistas.
Toda la zona está rodeada de verde y son muy abundantes los eucaliptos y las
zarzamoras, de ahí el nombre de la casita. Muchas moras estaban ya maduras y
pudimos comerlas, además de recolectar para hacer mermelada.
El cuarto de baño encantador, como no podía ser menos, con una grifería
preciosa y detalles de estilo vintage así como algún toque actual como el
mueblecito auxiliar.
La pared estucada en microcemento y con un zócalo entelado en rojo inglés.
Además la casita cuenta con un pequeño patio ideal para disfrutar del exterior.
Espero que os haya gustado este home tour por nuestra casita de vacaciones.
En instagram podéis ver también un pequeño vídeo que grabé. Os dejo aquí el
enlace por si queréis verlo.
Sabéis, esta zona me ha transmitido tan buenas vibraciones que estoy convencida volveré.
¿Habéis tenido alguna vez esa sensación?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)












































