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sábado, 6 de mayo de 2017

Cómo montar espejos vintage sin marco en la pared



¡Qué ganas tenía de volver a compartir en los Findes Frugales de Marcela

¿Recordáis el espejo vintage ovalado que adquirí por 3€ en Rastro Reto?
Hace unos días me hice con otro, también ovalado pero mucho más grande y
alargado, por tan sólo 5€.


Este último tenía la trasera en mejor estado que el pequeño pero he querido
proteger la superficie del minio de ambos con un spray plata efecto cromado
para evitar que siga deteriorándose y favorecer su conservación.

Puse cinta de carrocero por todo el perímetro y di dos generosas manos de
pintura.


Para montar el espejo pequeño contaba con una estructura compuesta por
alambre y muelles que venden en ferreterías para colgar platos en la pared.

Con el fin de evitar arañar el espejo y la nueva trasera lo envolví en papel de
estraza y ajusté la estructura, retirando luego el papel.


Para el espejo grande, sin embargo, no encontré nada parecido así que tuve que
fabricarlo yo misma con alambre.


Y aquí los tenéis ya colgados en la pared junto a los cuadritos de inspiración
botánica que he ido haciendo en distintos momentos (aquí, aquí y aquí) y la
cornamenta que monté sobre pasta de modelar (aquí).



¿Qué os parece el jarrón de inspiración tropical sobre la mesa del comedor? A
mí me tiene enamorada por su color y textura simulando ramas con pequeñas
hojas.

Es de la colección tropical que ha sacado Lidl últimamente y estaba a muy buen 

precio (6,99€). Si os gusta quizás aún encontréis alguno en tienda o quizás en los outlets 

que esta cadena de supermercados tiene en Madrid o Barcelona, llamados "Factory Discount".



Con una sencilla rama de árbol potenciamos el efecto jungla urbana en la decoración.

Yo escogí una rama de aguacate.


Últimamente me ha dado por pintarme las uñas y cuidarme las manos que
siempre he tenido muy abandonadas. Incluso me atrevo con colores raros,
especialmente el verde y el azul, mis dos colores preferidos junto con el
blanco.

Más que por coqueta lo hago como un modo de desconectar, tomarme mi
tiempo y centrarme en algo que requiere atención pero no pensamiento y,
mientras se secan, puedo ver la tele, por ejemplo, algo que hacía mucho
tiempo no me permitía. He decidido dedicarme más momentos de este tipo,
momentos tontos como yo los llamo pero tan importantes para sentirse bien.

Si os digo que antes me costaba "perder el tiempo" en ellos, ¿me creeríais?
El terapeuta me los ha mandado como ejercicios y estoy siendo obediente.
Parece mentira cómo la rutina de la vida estresante que llevamos marca tanto
que acabamos olvidándonos de lo que puede hacernos bien, pequeños detalles
que vamos abandonado como el cuidado de uno mismo y que luego cuesta
tanto recuperar.


Como el cuidado de las plantas o tomarse este tiempo para crear y compartir
inspiración.

¿Que os hace felices a vosotros?


viernes, 4 de marzo de 2016

Espejo sol hecho con envase de pizza * DIY



Nuevamente un envase de pizza me ha servido de inspiración para hacer este
DIY tan fácil y de resultado sorprendente: un pequeño espejo sol, ahora tan
en boga en decoración.

Tarradellas y ahora ha sido el envase de una pizza pequeña de Trattoria
Alfredo (Lidl) la que me hizo pensar en un espejo sol.


El proceso para hacerlo es realmente sencillo y los materiales necesarios son
fáciles de conseguir.

Además del envase de pizza, un pequeño espejo redondo, preferiblemente de
superficie cóncava o convexa.

En este caso yo tenía uno desde hace bastante tiempo, con superficie cóncava
por ser de aumento, montado en un cuerpo de plástico blanco y dos pequeños
huecos en la parte trasera donde poner unas ventosas de quita y pon con que
fijarlo en una pared de azulejos o en un espejo de mayor tamaño. Retiré las
ventosas: los huecos resultarán luego muy útiles para pintar y colgar el espejo.

Además utilicé tijeras, pistola de silicona caliente (valdría igual pegamento
pero así nos ahorramos el tiempo de espera de secado), cinta de carrocero,
un gancho y spray dorado.


Corté el envase de pizza salvando los radios hasta llegar al círculo central.

Después pegué el espejo al envase con silicona caliente, siendo generosa
dentro del círculo y con solo un pegote en cada rayo.


Cubrí con cinta de carrocero la superficie del espejo y practiqué un agujero en
la parte trasera del espejo, coincidiendo con uno de los huecos de las ventosas,
utilizando para ello un punzón caliente.

Como punzón usé un alambre de brocheta del que luego introduje la parte de
gancho en el agujero para sujetar el espejo y facilitar la pintura con spray.


Tras unas horas de secado retiré la cinta de carrocero y colgué el espejo en la
pared con un pequeño clavo pues apenas pesa.


El resultado no me puede gustar más: pequeño, sencillo y elegante.


¿Recordáis el espejo sol con papel de seda que hice hace un tiempo?

Era algo mayor que el de hoy y gustó tanto a una amiga que se lo regalé.

Ahora tengo este otro algo más pequeño que formará parte de una composición
de cuadros, láminas y espejos de la que ya os hablé la semana pasada (aquí).


¿Os gusta cómo ha quedado?

Con este DIY participo, como cada viernes, en los Findes Frugales de Marcela
Cavaglieri donde me voy a empaparme de más inspiración bonita y barata.

¿Me acompañas?



viernes, 16 de mayo de 2014

Espejo sol de papel de seda * DIY





Hoy os muestro cómo hice un espejo sol con papel de seda dorado.

Los materiales que vamos a necesitar los encontráis en la siguiente imagen.




Inicialmente dudé entre utilizar papel crespón o papel seda, pero
mi duda quedó resuelta cuando me di cuenta que no me quedaba
del primero en color dorado, con lo cual no me quedó más remedio
que utilizar papel de seda dorado, que adquirí en una "asian shop"
por 0,75€ el paquete de cinco pliegos.

Tras ver el resultado me alegré porque creo que con el papel crespón
el espejo no hubiera quedado tan logrado.




Los espejos redondos los conseguí desmontando un espejo FRÄCK de IKEA
de uno de los baños de mi vivienda anterior que ya no necesitaba.

Dibujé y corté sobre cartón el diámetro del espejo.




Después corté cuatro trozos de alambre de aproximadamente tres
veces el tamaño del diámetro del cartón.




Con hilo grueso hice un pespunte en círculo sobre el cartón para
introducir y sujetar en él los alambres, dejándolos equidistantes.

El tapete cuadriculado ayuda bastante en esta tarea.

Luego aseguré con unas puntadas los alambres en el centro del
círculo, cuidando que quedasen centrados .




Con la pistola de pegamento caliente fijé cada alambre al cartón
y situé la estructura resultante sobre un pliego de papel de seda
dorado extendido con la parte mate a la vista.

Nuevamente con la pistola de pegamento, hice sobre cada alambre
unas uves decrecientes que, además de adherir el papel al alambre,
serán los nervios de las hojas que componen
el espejo sol.




Extenderemos cola sobre todo el círculo que forman los alambres y
pondremos encima un pliego de papel de seda, ahora con el lado
brillante a la vista.





Después, ayudados de un paño y con pequeños toques iremos pegando
ambos pliegos, buscando los nervios de lo que serán las hojas para
marcarlos con cuidado.





Repetiremos el proceso para poner dos nuevos pliegos de papel de seda:
encolar, poner el pliego y pegar marcando los nervios.




Luego recortaremos las hojas y les daremos forma convexa
gracias al alambre.

Doblaremos el sobrante que rodea el círculo hacia la parte trasera.




Con un punzón haremos dos agujeros en el círculo y pasaremos un
cordón que nos servirá luego para colgar el espejo.

Como podéis observar, en las zonas donde el papel se trabajó
más mientras estaba humedecido, el tono del papel cambia.

Al principio pensé que quizás hubiera sido mejor haber utilizado
pegamento en spray que no humedece el papel, pero al ver el tono
verdoso que adquiría al secarse la cola me di cuenta que el efecto
es el mismo que la oxidación y envejecimiento del bronce por lo que
el resultado gana en autenticidad dándole un aspecto vintage.




Con los sobrantes de papel de seda recortaremos pequeñas hojas
que iremos pegando en el perímetro del cartón.

Finalmente nos quedará pegar el espejo en el centro. 

Y aquí tenéis el resultado: un espejo sol que me salió por menos de 1 euro
puesto que el resto de los materiales son reciclados o los tenía en casa.

Un DIY baratito y no demasiado complicado, ideal para participar
un nuevo viernes en los Findes Frugales de Colorín Colorado.

Y ahora me voy hacia allí para darme un buen baño de inspiración...

¿Me acompañas?








lunes, 19 de noviembre de 2012

Espejo Stave de Ikea: segunda oportunidad






Yo necesitaba un espejo de cuerpo entero que no ocupase
mucho y el modelo Stave de Ikea  era uno de los candidatos.
Él es un Stave y buscaba nuevo hogar.

Había sufrido un tuneado sin éxito y abandonado prácticamente
nuevo (conservaba aún la etiqueta).

Sólo la lámina que cubría el tablero de fibra del marco en su parte
frontal presentaba los estragos resultantes de haber intentado pintarla
con una capa de pintura turquesa que lógicamente no agarró bien
sobre la superficie plástica.
Retiré la lámina con espátula dejando el tablero de fibra expuesto.
Quizás más adelante lo decore con la técnica del decoupage,
pero lo cierto es que me gusta así.
No es lo que me he ahorrado, es la satisfacción de haberle encontrado
un bonito lugar en mi hogar y notar cómo cada mañana refleja
agradecido la luz de mi casa.
¡Ahora, su casa!







En esta imagen podéis ver el cajón de imprenta que tenía
pendiente de traer y al que aún tengo que
buscarle sitio e ir llenándo de pequeñas piezas.