Comenzamos la semana con un outfit boho chic de lo más veraniego.
Un originalísimo vestido de Love Piropo, firma que mi hermana descubrió
este verano y que nos ha enamorado por su estilo bohemio y country con
toques gypsy y étnico.
Lo acompaña de un sombrero blanco (Aranda). Sin más, porque la
originalidad del corte y el diseño no necesita complementos.
Decidimos dar un paseo por los alrededores de casa de mis padres y se nos unió
Pichu, el gato de Gema, que tenía mamitis como todos los veranos que se queda
en casa de mis padres mientras la familia viaja.
Adora estar en Ciudad Real y en el pueblo de mis padres, supone para él la
libertad respecto a su vida de gato casero en Madrid. Allí suele estar todo el
día desaparecido buscando aventura, pero cuando su familia no está la echa
de menos y a su vuelta entra en modo pegatina durante varios días.
La casa de mis padres está en una zona residencial llena de
parques y jardines. Es realmente relajante dar un paseo por
los alrededores sin apenas coches ni ruidos.
Encontramos una vieja heredera de la furgoneta Bully de Volkswagen,
probablemente de un surfero por las pegatinas... ¿Quién no ha soñado
alguna vez tener una y hacer la ruta 66?
Tampoco estaría mal hacerse un Madrid-Tarifa, ¿verdad?
Como veis Pichu estuvo realmente cariñoso, sin separarse de su mami
que se deshacía en cariños.
Cuando decidimos volver a casa se puso a la cabeza, seguramente
pensando en una de sus latitas gourmet o en una apacible siesta.
¡Feliz lunes!
Yo me incorporo hoy al trabajo y tengo una penita que ni pa qué contaros.
En fin... ya queda menos para el viernes ;-)