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lunes, 24 de noviembre de 2014

Hoy compartimos... mascotas






Un nuevo encuentro blogger del grupo Hoy compartimos... que este
mes dedicamos a las mascotas, esos pequeños, o no tan pequeños,
seres que acogemos en nuestro hogar y que se convierten en parte
integrante del mismo, a los que ofrecemos amor y cuidados,
recibiendo de ellos cariño, diversión, compañía...

Quienes tienen mascotas coinciden en la sensación de recibir más
de lo que se entrega y en considerarlas como un miembro más de
la familia.

En casa de mis padres siempre hemos tenido mascotas que han
formado parte de nuestra infancia, sobre todo gatos y perros,
pero también hemos tenido conejos, pollitos, erizos e incluso un
pequeño jabalí que había quedado huérfano tras una montería.

Estos últimos no los teníamos en casa sino en el campo, porque
siempre hemos considerado una crueldad tener encerrados
animales no domésticos.

Hay pocas sensaciones tan reconfortantes como cuidar animales
salvajes heridos y dejarlos en libertad una vez se han curado.

Recuerdo una lechuza que cayó de la torre de la iglesia al balcón
de mi casa. Tenía un ala rota y no podía volar. Mi madre la estuvo
cuidando, alimentándola, hasta que un día echó el vuelo.

O ese pajarito que cayó del árbol porque aún no sabía volar y
que pusimos a buen recaudo en una rama para que su mamá
viniera a recogerlo ¿Os acordáis? (aquí)




La semana pasada me ocurrió algo muy tierno.

Al salir de la biblioteca me llamaron la atención los gritos de algunas
alumnas subidas asustadas a un banco. Me acerqué y pregunté.
Me dijeron que bajo el banco había un ratón y, en efecto, vi un
pequeño ratoncito de campo. 

Debo decir que estoy acostumbrada a verlos porque me crié
en un pueblo.

Ciertamente pueden ser dañinos y son unas de las peores plagas
para la conservación de una biblioteca, pero me parecen lindísimos.

Además, el protagonista de esta historia era un bebé ratoncito.
No llegaba a medir centímetro y medio, sin contar el rabito, pero
no fue su tamaño lo que me demostró que era una cría. Era su
total desconocimiento del peligro que suponía para
él la proximidad humana.

Un ratoncito adulto huye raudo ante la proximidad del hombre,
es difícil verlo, más bien es el movimiento lo que te hace intuirlo.

Nuestro ratoncito era confiado. Puse la mano cerca de él y la
mantuve mientras se iba acercando.

Se subió a mi palma pero se escapó entre mis dedos cuando la cerré.
Aun así no huyó, se mantuvo cerca olisqueando.

Le pedí a las chicas, que me miraban ojipláticas (pobres urbanitas),
un vaso desechable limpio que tenían. Tras acercarlo al ratón y
mientras le hablaba, conseguí que entrara.

¡No ocupaba ni la mitad del fondo del vaso!




Aquí le veis en una fotografía que tomé con el móvil mientras le
llevaba a un pinar próximo con la intención de dejarlo en libertad
entre la hojarasca para que se camuflara y consiguiese pasar la
noche calentito.

Reconozco que por un momento pensé en llevármelo a casa, en
comprar una jaula de hamsters con rueda, unas pipas...
Imaginé la alegría de Javier al verle tan pequeño y
tan lindo...

¡En absoluto!
Fue sólo un fugaz e inapropiado pensamiento.
Un ratoncito de campo debe vivir en su hábitat natural,
el campo, en total libertad.

Distinto sería si se tratase de un animal doméstico.
Para ellos el amor y cuidado de sus dueños es fundamental.
Y para nosotros, los humanos, una responsabilidad que no
debemos eludir si decidimos integrarlos en nuestra familia.

Acoger una mascota debería ser un acto meditado y
una vez decidido, sin retorno salvo imponderables
realmente justificados.

Y, desde luego, nada de abandonos porque como
bien sabemos "ellos no lo harían".




















lunes, 28 de julio de 2014

¡Al rico helado!





Hoy tenemos una nueva quedada bloguera en Hoy Compartimos...

El tema de este mes no puede ser más adecuado para la época que
disfrutamos en este hemisferio: Días de ocio.




Yo aún no estoy disfrutando de mis vacaciones pero es cierto que
aunque trabajando, los días son más largos, el tempo más laxo y me
permito más momentos de relax y ocio.




Y una de las cosas que más me gusta disfrutar en momentos de
ocio es un buen helado.

Mi preferido es el de café.
Si además lleva granos de café caramelizado mejor que mejor.





Más aún, me encanta tomarme un café sólo calentito y añadirle el helado.




Ver como el helado empieza a deshacerse, sentir el contraste de
temperatura, el sabor, las texturas, descubrir el granito de café...

Umm...




¿Averiguamos qué momentos de ocio disfrutan nuestras otras
compis de quedada?








martes, 1 de julio de 2014

Hoy compartimos... jardin, terraza, ventana





Un nuevo encuentro mensual de blogs de contenido propio en

Distintos blogs de diferentes temáticas abordando y dando su
personal punto de vista sobre un tema común.

Este mes el tema no podía ser otro, jardines, terrazas, ventanas,
exteriores que descubrir, disfrutar, decorar, contemplar...

Mi participación es una casa-barco de Amsterdam en la que
terraza y ventanas se han decorado profusamente con plantas.

Un pequeño vergel flotante al que, al menos yo, no pondría
ninguna pega como vivienda.




Y vosotros, ¿viviríais en un espacio así?









martes, 1 de abril de 2014

Hoy compartimos... un té





No he querido perderme el primer blog hop en abierto de
mi querido grupo Hoy compartimos...

Sí, porque ahora esta quedada será más ágil, más abierta
y más participativa.

Además, cómo resistirme al tema de este mes, uno de mis
placeres preferidos: el té.




Aprovechando el DIY que compartí con vosotros el viernes (click)
tomé algunas de mis teteras y ambienté distintos "momentos té".




Un té de aires romáticos con mi tetera de peltre rosa,
servido en un tazón bajo.




También romántico pero con un toque happy chic:
tetera de porcelana de Limoges, salvamanteles de color rosa
flúor y un vasito de cristal de tonos turquesa/mint.







Momento té de evocación rústica con tetera de cobre,
encajes en el antiguo pañito y en el vaso.





Y finalmente un té de ambientación japonesa, con una
sencilla tetera de aluminio, una bandeja de madera negra
y un vasito deliciosamente decorado.

Uno de mis propósitos es asistir a una auténtica ceremonia
del té e incluso hacer un curso.

Envuelve a este ritual algo más que el simple hecho tomar
y servir té, lo entiendo más bien como una forma de meditación
e iniciación espiritual que siempre me ha atraído.





Os invito a descubrir cómo han compartido su té
mis otras compañeras de quedada.










lunes, 24 de junio de 2013

Hoy compartimos... Secretos/anécdotas de un blogger






Hoy compartimos... 
es una quedada de blogs de habla hispana,
con temáticas distintas y estilos dispares, que nos reunimos
una vez al mes para tratar un tema común.

Este mes el tema elegido es Secretos/anécdotas de un blogger.

Lo cierto es que son pocos los secretos que tengo como blogger,
precisamente el objeto de este blog es compartir y si a ello unimos
mi gusto por contar... 

Me guardo poco.



Pensando, a raíz de un comentario en el blog referente a cómo y dónde
saco las fotografías de aquellas casas que no son mías, es fácil: soy el
terror de mis amistades y familiares.


Siempre cargada con la cámara, al menos la pequeña, es llegar
y empezar a idear: si quito esto y lo pongo aquí, desde aquel
ángulo la luz entrará a partir de tal hora... 



Al principio me generaba un poco de violencia llegar y tomar la casa
como si fuera mía, ahora son mis anfitriones quienes me van informando
de aquello que creen me puede interesar.




En las secciones del blog cada uno tiene su etiqueta.



Así pueden encontrar fácilmente las entradas dedicadas a su casa:
estupléndidas, gem's, anángulo...



¿Anécdotas?
Muchas que os he ido contando también a lo largo de la vida del blog,

^o^





O cómo, sin saberlo, acabé en el baño de María Patiño

^-^





Si queréis saber más sobre Hoy compartimos y sus
participantes, os invitamos a visitar su blog:


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