Conseguí unas placas metálicas con agujeritos y pensando qué
hacer con ellas finalmente me decidí a bordarle palabras.
La primera, cómo no, la clásica y recurrente home.
Como los agujeritos no forman cuadrícula, sino que van contrapeados,
no me serviría un patrón de punto de cruz, por lo que nuevamente
decidí improvisar utilizando como modelo unas letras de madera
del tamaño ideal que tengo en casa.
Distintas puntadas sobre la marcha, deshaciendo algunos intentos,
conseguí formar la palabra.
Es muy fácil, sólo hay que ir probando: yo no soy de hilo y aguja
pero todo es ponerse.
El resultado me ha parecido aceptable y muy decorativo.
Seguramente en las otras placas bordaré un sweet
y otro home para formar la clásica frase.
Pero ahora quiero probar otras técnicas.
He pensado en utilizar botones o los pequeños y coloridos
pompones de cordones de pasamanería de madroños.
Inicialmente colgué este primer display en un rincón del cuarto de Javier.
Sólo para probar cómo quedaría en un entorno infantil
(saqué sus peluches y tras tomar las fotografías volví a recogerlos
y colgar su bufanda y poster del Atleti:
sí está en esa fase tan poco decorativa ^¡^)
Pero el cartel finalmente encontró su sitio en el recibidor y, además,
al ser metálico le he encontrado una buena utilidad.
Pero de ello os hablaré el viernes.
¡Feliz comienzo de semana!