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domingo, 23 de diciembre de 2018

Un brindis con vino muy femenino




Hoy vengo con un post de celebración. De la Navidad porque es lo que
corresponde por la fecha pero, en realidad, es una celebración de la vida,
un agradecimiento por ella y todo lo que nos ofrece.




No entiendo mucho de vinos y he de decir que el alcohol no suele sentarme
bien por lo que normalmente no lo tomo pero es cierto que una copita en
esos momentos especiales que compartimos con seres queridos es siempre
bienvenida.

He descubierto un espumoso que, además de rico y con una graduación muy
baja (sólo 5º), tiene un embotellado precioso con estampado de rosas.
¡Me puede la estética, que le voy a hacer! ;-)

Se llama Vegaverde y tiene dos variedades, blanco 

(la botella lleva un precioso estampado de rosas en 

verde y lavanda) y rosado que es el que veis en las

fotografías.


He probado sólo el rosado porque no me atrae mucho el vino blanco pero podéis
ver la botella aquí. Divina también ¿verdad?

Además es producto de mi tierra, La Mancha, de la Bodega García Carrión

situada en Daimiel (Ciudad Real) donde pasé la primera etapa de mi juventud

¡Así todo queda en casa!





Alzo mi copa por la vida, los bellos sentimientos y la gente de buena voluntad,
especialmente vosotros que me acompañáis en este pequeño rincón.

¡Chin chin!



miércoles, 12 de diciembre de 2018

Renovando la decoración de mi comedor




La mesa de comedor que habéis visto siempre en casa no era mía (por si no la
recordáis podéis verla aquí), me la había pasado mi hermana hace años porque
había adquirido otra y no la necesitaba. Pero ahora que ella ha comprado una
casa nueva le venía genial para el office de su cocina y se la he devuelto.

La verdad es que estaba encantada con ella pero ya que tenía que adquirir
una nueva mesa pensé en algo diferente para dar un aire renovado a mi salón.
La elección recayó en el modelo Lisabo de Ikea.

Las patas son de abedul macizo y el tablero de chapa de fresno, maderas
ambas muy claras que han recibido un acabado natural. El fresno es una
madera resistente y duradera con unas preciosas vetas.

Las líneas sencillísimas con un diseño mid century me encantaron desde que la
vi la primera vez y la madera tan clara aporta un toque fresco y acogedor a la
decoración de mi salón/comedor.




Aunque ocupa más que la mesa anterior se adapta mejor al espacio al ser
más estrecha. Además el sobre largo ofrece más superficie de trabajo para
manualidades. Un buen plus, ¿no creéis?




Inicialmente la decoré con unos libros grandes y algunas de mis nuevas
plantitas...





Incluso dejando el centro de mesa, ahora dispongo de espacio para comer o
trabajar sin necesidad de quitarlo y ¡eso está genial!






Y estos días es en ella donde he instalado mi sencilla decoración navideña de
este año.





El arbolito es una creación esquemática y minimalista que hice hace algunas
navidades y que podéis ver aquí. Está realizada con escuadras de madera de
las que se utilizan para sujetar estantes.

Este año quería algo muy, muy sencillo, casi antinavideño, como modo de
manifestar mi repulsa al consumismo exacerbado que se ha impuesto en esta
celebración y que creo es totalmente contrario al espíritu primigenio.

¿Qué hay de aquel pequeño que nació en un pesebre, propugnó el "déjalo
todo y sígueme" y dio su vida por el amor al prójimo?

Incluso los no creyentes celebran estas fiestas pero, ¿qué es exactamente lo
que se celebra actualmente?





Como adorno unas sencillas tiras de algodón procedentes de viejas sábanas y
un mensaje de anhelos en cada una de ellas: Paz, Esperanza, Bondad y Amor.

Unas velitas de té en cada una de las ramas y unas plumas como copete.




Mi centro de Adviento también es sencillo: sobre una bandeja bereber de
madera labrada toscamente, las cuatro velas sobre un lecho de plumas.




No necesito más para sentir y recuperar el auténtico sentimiento navideño.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Buon Natale!



Reconozcámoslo, las Navidades son fiestas que no dejan indiferente a nadie.
Deseadas y/o temidas, generan en nosotros sentimientos diversos que van
desde la exaltación de los valores primigenios de Paz y Amor al rechazo por
los excesos y obligaciones que con el tiempo se han ido añadiendo a su
celebración.

Al menos yo tengo hacia las fiestas navideñas sentimientos ambivalentes y no
creo ser la única.

Son fechas familiares en las que se magnifican los sentimientos, especialmente
las ausencias, y éstas serán para nosotros las primeras Navidades con una
ausencia importante, la de mi padre.

Si en años anteriores Javier y yo elegimos viajar en estas fechas, "liberándonos"
de una parte de las celebraciones, y lo hicimos a lugares donde no se celebra
la Navidad (aquí y aquí), este año las pasaremos junto a la familia, recordando
los buenos momentos.

Será una Navidad sin estridencias, suave y sencilla como esta mesa rosa que
he montado para desearos Felices Fiestas.


Dos servilletas de lino rosa con hilos dorados que encontré en Primark
dispuestas como salvamanteles.

Un festivo centro de mesa hecho con una base para velas realizada hace
tiempo por mí (aquí), unos restos de flecos sobrantes de otro de mis DIY y
una guirnalda con lucecitas.

Como protagonista sobre los platos, unas cartulinas kraft impresas con un
precioso dibujo tipo antiguo de árbol de Navidad y un deseo en el idioma
de María Zío que en cada post de domingo nos desea Buona domenica.


A ella y a todos vosotros os deseo 
BUON NATALE!


viernes, 9 de diciembre de 2016

Frase Paz y Amor para la pared * DIY



Este año no pasaremos las Navidades en casa.

Javier y yo viajaremos fuera de España la primera mitad de las vacaciones
navideñas y el resto del tiempo estaremos en casa de mis padres.

Es por eso que apenas he puesto decoración de Navidad, pero no he querido
dejar de tener algún detalle que nos recuerde las entrañables fiestas que
están por llegar.

Cada vez estoy más en contra del afán consumista que pretenden darle a

esta celebración por lo que decidí sacar algunos adornos navideños de años

anteriores y hacer un DIY sencillo y frugal para éste.


 De este modo, además, he satisfecho mi mono de manualidades y mis ganas
de volver a participar en los Findes Frugales de Marcela Cavaglieri.



Tan solo he necesitado unos finos alambres con espumillón negro que me
sobraron del centro de mesa navideño que hice el año pasado y un poco
de masilla adhesiva pega/despega.

Dar forma a las letras con estos alambres es muy fácil y rápido y fijarlas
a la pared formando la frase elegida aún más.


Paz y amor es mi mayor deseo en estas fechas y durante todo el año y

QUIERO creer que es posible, aunque cada vez resulte menos creible

teniendo en cuenta los noticiarios.


Quizás debí haber añadido la palabra Esperanza.



Colgando del techo una estructura de origami en cartón y pequeñas estrellas
de alambre pintadas en blanco.

Sencillo y minimalista pero por eso mismo elegante y efectista, creo.


En una de las mesas auxiliares una composición con velas sobre embudos
de matanza, unas piñas y algunas piezas de cristal mercurizado que también
he recuperado del cajón de adornos navideños de otros años.


Y tú, ¿cómo decorarás la Navidad?

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Recibir y enviar christmas



Hace ya años que no envío postales navideñas por estas fechas.

El correo electrónico, las redes sociales o el wasap han ido desbancando al
correo postal para transmitir nuestros deseos de felicidad a familiares y amigos.

Recuerdo comprar las cajas azules de Unicef y dedicar una tarde a escribir
christmas para felicitar las Navidades y el Nuevo Año a los seres queridos,
pero ahora el tiempo parece más corto, más rápido y tener que ir a comprar
sellos y buscar un buzón es casi una odisea.


Sin embargo, suelo recibir de cuando en cuando alguna postal o felicitación
navideña. La sensación de encontrar en el buzón una carta que no sea
factura o publicidad es realmente agradable y descubrir letra manuscrita
resulta de lo más evocador, ¿no os parece?.



Hace unas semanas recibí una carta de un investigador británico al que había
ayudado en unas búsquedas bibliográficas, el Dr. Stannard, médico hispanista
que estudia los literatos-médicos del siglo XIX, entre ellos Galdós al que dedica
su libro recién editado Galdós and Medicine. Le sorprendió mi entrega en la
búsqueda porque en la Nacional y en otras bibliotecas universitarias apenas
habían conseguido encontrar lo que buscaba.

Era tal el entusiasmo que ponía en su tema de estudio y en encontrar ciertas
revistas antiguas difíciles de localizar que me lo tomé como un reto personal y
finalmente conseguimos mucha de la documentación que buscaba.

Me estuvo contando y el tema resultaba de lo más apasionante: descubrir la
situación social de la medicina y de las instituciones sanitarias de la época, tan
diferentes a la actual, a través de las obras de los médicos-literatos españoles
decimonónicos. Fueron muchos, aunque a mí sólo me sonaban algunos como
Galdós, Ramón y Cajal y Felipe Trigo, este último especialmente por ser
conocido de mi bisabuelo Alberto, farmacéutico y también oriundo de
Villanueva de la Serena (Badajoz).

La carta del Dr. Stannard no llegó al buzón de casa sino al trabajo pero
me hizo gran ilusión.

La preciosa letra del sobre, manuscrita con pluma, como las de antes.
Dentro una postal con una impresión firmada a mano por un fotógrafo
local de su tierra, al suroeste de Inglaterra, y unas palabras de
agradecimiento.

Aunque hemos seguido en contacto vía email, he querido corresponder
estas Navidades con una felicitación postal.


He impreso la fotografía precedente, justo en el momento en que estoy
escribiendo, añadiéndo un "Happy New Year".

Si os perdisteis el post con los tips para conseguir la mejor impresión
sobre papel fotográfico con una impresora casera, podéis verlo aquí.



E imprimí también una de las fotografías del post del pastel de zanahoria y
calabaza, con frases de agradecimiento y felicitación para mis vecinos por
ser tan amables recogiendo los paquetes que recibo.

Lógicamente la de ellos la eché directamente en su buzón de nuestro bloque
pero la del Dr. Stannard lleva sus sellos y viajó vía postal.



Y como a todos vosotros no os puedo enviar mi felicitación por correo ordinario,
lo hago vía blogger:

¡Feliz Nochevieja y mis mejores deseos para el 2016!




miércoles, 23 de diciembre de 2015

Centro para mesa de Navidad en negro y plata



Improvisar un centro para las mesas de Navidad no tiene porqué ser
costoso ni complicado y a cambio convertiremos nuestras celebraciones
en algo más especial.

Dedicar un momento a mejorar la presentación de una mesa potencia la
calidad del encuentro: no sólo la comida es importante, también debemos
cuidar esos pequeños detalles decorativos que hacen más acogedoras
nuestras casas durante estas fechas.


Este año he realizado un pequeño centro en tonos plata y negro para el que
utilicé los materiales que veis en la fotografía precedente: una bandeja alargada
en color plata, ramas, un adorno para final de árbol en cristal mercurizado,
material del que también está hecho el pequeño florero, unas bolas de cristal
plateado que en realidad son tapones de la colonia Ô de Rochas, un viejo molde
de tartaleta con una vela de té y un arbolito que he fabricado con base cónica
de porexpan cordones de espumillón sobre alambre de color negro.


Hacer el árbolito es muy fácil: como el espumillón tiene un centro de alambre
tan sólo tendremos que pinchar un poco sobre la superficie del corcho blanco y
queda fijo, aunque si en algunos tramos encontramos problemas podemos
ayudarnos con alfileres que doblaremos previamente con un alicate. 

Comenzaremos pinchando un extremo del primer cordón de espumillón en el
vértice superior del cono e iremos enrollando, pinchando nuevamente el otro
extremo cuando se nos acabe. Seguiremos trabajando del mismo modo con el
siguiente cordón hasta que nuestro arbolito esté totalmente cubierto.


Para montar el centro dispuse una cama de hojas sueltas sobre la bandeja,
puse el arbolito y el adorno de árbol en la parte izquierda, dejando el
florero a la derecha.

Coloqué estratégicamente algunas ramas secas de eucalipto gunnii (ya
sabéis el de las hojitas redondas dispuestas horizontalmente) y otras de
olivo que siempre suelo tener en casa.

Encima coloqué las bolas y la vela.




Listo para ocupar el centro sobre un camino de mesa.

El calendario de Adviento de origami para sobremesa que hice este año (aquí),
a falta de dos chocolatinas, ya pude colgarlo en la ventana como adorno navideño.





Sobre unos bajoplatos negros, vajilla de acero inoxidable, servilleta negra
cruzada sobre el plato y cubiertos antiguos de plata encima.

Una cristalería sencilla y no necesitamos mucho más: el ambiente
navideño está servido.

¡Os deseo una feliz cena de Nochebuena!


Puedes ver otras propuestas decorativas de mesas de Navidad aquí y aquí.