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lunes, 22 de abril de 2019

Un hogar digno de Pinterest





Helena, mi sobrina mayor y mi ahijada, ha reformado y decorado junto
a Ángel, su pareja, su primer hogar que hoy os muestro al detalle.

A ambos les encanta la decoración y se nota. De hecho yo diría que Ángel
se ha implicado tanto o más que ella y eso me parece ideal.

El piso es alargado lo que tiene una gran ventaja y un inconveniente. 

La gran ventaja es que todas las estancias tienen ventanas.

El inconveniente es que requiere de un pasillo largo pero ellos han

sabido distribuirlo de manera que este pasillo se divide en dos y el

espacio perdido es menor, además de conseguir un área de dormitorios

aislada de las zonas con más tránsito y por tanto ganan en tranquilidad

para el descanso.


Para ello han creado un espacio de entrada amplio a partir del cual se
distribuyen las dos "alas". Una parte de este hall de distribución está dedicada
a despacho y en la otra han añadido un precioso armario gabanero para tener
recogidos abrigos, maletas y almacenaje vario.

El escritorio y el sillón proceden del despacho de mi padre y la radio antigua de
la familia de Ángel.

Encima del escritorio una gallery wall con fotografías de autor que les ha
regalado mi cuñada Teresa procedentes de la imprenta de mi hermano.




Dos grandes plantas dan un toque acogedor de color a este espacio que
considero muy logrado.




El pasillo derecho da acceso primero a la cocina que, como podéis ver, es
digna de Pinterest.




Los muebles son de Ikea y no le falta detalle, hasta con jamonero ;-)

La pared de la zona de trabajo con azulejos tipo subway y la posteta
pintada tipo pizarra me parecen un gran acierto.

El resto de las paredes en pintura plástica lisa en un suave tono crudo.




Me encantan las tres lámparas estilo Edison para dar luz a la encimera.

Un espacio para comedor de diario con zona de almacenaje completan la cocina.






Justo enfrente de la cocina está la zona de lavadero y plancha que combina
también azulejos con pared lisa pintada pero en este caso en un tono gris
antracita.

Es un cuarto superamplio y con mucha luz porque da a un patio interior lo
que permite también tender la ropa en el exterior.

Un espacio envidiable ¿no creéis?




La siguiente puerta en el pasillo da acceso a un baño de cortesía aunque en realidad es un baño completo con ducha.

También aquí han optado por la combinación de pared lisa y azulejos subway.
El suelo es de pequeñas baldosas hidráulicas.




Al final del pasillo está el salón/comedor, muy amplio pero con un descuadre
que ha sido resuelto poniendo al fondo el comedor.




El mueble de la tele es un antiguo trinchero recuperado y pintado en blanco con acabado decapé.





Un gran ventanal en L recorre la zona del comedor y ha sido vestido con unas
ligeras cortinas tipo visillo de lino, al igual que el resto de cortinas y estores de
la casa, lo que aporta intimidad sin quitar luz y sin recargar la decoración.




El pasillo izquierdo que sale del hall da acceso a la zona de dormitorios.

El dormitorio principal en suite con cuarto de baño y vestidor (olvidé tomar fotografía de este último)




Me contaban Ángel y Helena que aún quedan detalles en esta zona pero
yo lo dejaría tal cual.

Los dormitorios diáfanos invitan al relax y el descanso y el tono gris
azulado de la pared también.




En el baño principal se ha aprovechado un descuadre para hacer más amplia
la zona de ducha y se ha creado una hornacina ideal para poner los objetos
de aseo.




Del dormitorio de invitados (infantil con el tiempo, esperamos) no tomé
fotografías porque aún está por organizar y decorar pero seguro que
será igual de lindo que el resto de la casa.

Gracias Helena y Ángel por mostrarnos vuestra casa y dejar que la
comparta en el blog.




Por cierto, la hermana de Helena, mi Julia, también está preparando su casita
junto a su pareja.

Ellos están aún en plena reforma pero seguro que les queda una casa tan
acogedora como la de Helena y es que ambas hermanas han heredado de
su madre, mi cuñada Teresa, el gusto por la decoración.

Hace tiempo os mostré la casa de Tere y mi hermano Cesar. Os dejo aquí
el enlace por si no la visteis o queréis recordarla

lunes, 15 de enero de 2018

Dormitorio wabi sabi con toques glam



Desde que me mudé a mi vivienda actual he renovado la decoración de
mi dormitorio en varias ocasiones que os he ido mostrando en el blog.

De un estilo clásico renovado con toques shabby chic (podéis verlo aquí)
cambié a un estilo más depurado y minimalista de influencia nórdica en
tonos grises (aquí)

Ahora he vuelto a introducir algunos toques de color y textura mediante un
sencillo cabecero en madera natural y textiles en terciopelo y lino rosa.


El "nuevo" cabecero lo recuperé de un contenedor que estaba a unas cuatro
manzanas de mi casa.

Nada más verlo quedé prendada de su forma y tamaño, así como de las
imperfecciones que presentaba la madera clara y sin tratar (roces, agujeros
de clavos y algunas manchas).

Estaba bastante sucio, eso sí, y no quise meterlo en el coche, así que
lo llevé a casa arrastrando por las esquinas, que no eran romas, y fui
cambiando de esquina y posición de modo que, conforme avanzaba,
les fui dando forma redondeada.

Un buen lavado con lejía y detergente en el garaje acabó con la grasa y
suciedad que presentaban algunas zonas. Quité algunos clavos que aún
tenía y lijé las esquinas para suavizarlas.

Después una capa de cera transparente para hidratar y proteger la madera.

El tamaño era justo el de mi cama por lo que la idea de ponerlo como cabecero
surgió de inmediato, además lo utilizo como fondo para fotografías, ¡no puede
estar más amortizado!


No es el único DIY reciclado que tiene mi cuarto, la mesa/taburete hecha con
un viejo tronco la habéis visto en numerosas ocasiones.

Nunca os he llegado a mostrar cómo lo hice porque me limité a traerme uno
de los troncos que hay desde siempre en el jardín de mis padres (podéis
ver su aspecto original aquí), lavarlo con lejía de modo que el color grisáceo
de haber estado en el exterior tantos años dio paso al tono natural de la
madera, encerar y añadirle tres patas.


Por supuesto hay otros Do it yourself que quienes me seguís de hace tiempo
habréis identificado: la guirnalda de pompones que conseguí a partir de un
gorro de lana bien aprovechado (aquí) y el atrapasueños (aquí)


La combinación de materiales naturales e imperfectos (wabi sabi),

no sólo de estas dos piezas sino de los textiles de lino y sus arrugas, 

con otros de aspecto más lujoso y sofisticado como el terciopelo que 

aportan un toque glam, son tendencia y el rosa vuelve a estar de moda.



De este modo mi dormitorio recupera algo de color rosa (no puedo evitarlo,
me sale naturalmente), ahora combinado con el gris, dos colores a los que
irremediablemente tiendo. Si os habéis dado cuenta son los del blog.

Contadme que os han parecido los cambios en mi cuarto, ¿creéis que a mejor
o lo hubierais dejado como estaba?



viernes, 9 de septiembre de 2016

Dormitorio con muebles de mimbre



¿Recordáis el dormitorio con muebles de mimbre que teníamos
pensado actualizar en casa de mis padres?

Finalmente, por falta de tiempo y por no estar mi madre del todo convencida
sobre pintar los muebles de fibra, lo hemos mantenido tal cual y el único
cambio que ha conocido ha sido recibir dos nuevas piezas.


Por un lado una mecedora estilo thonet que descubrios a muy buen precio en el
Rastro Remar de Ciudad Real (10€) y que, aparte de algo sucia, estaba como
nueva.



Tras un buen lavado, con estropajo la zona de madera y con cepillo la de
retícula, aplicamos una buena capa de cera transparente para protegerla y
embellecerla.

Un cojín con estampado de peonías, a juego con los de las camas, le da un
aspecto más confortable y acogedor.

También la lámpara de la mesilla de noche ha cambiado: pintamos con chalk
paint, en color blanco roto, una base de madera oscura que andaba por casa e
hicimos una funda fruncida a la pantalla con la misma tela de los edredones.



La percha rosa y blanca con dibujos de flores la pintó mi hermana hace
muchísimos años, igual que el baúl sobre el que se apoyan un grupo de
cajas forradas con distintos estampados.


Mi madre enmarcó unas fotografías de mi hermana y su peque
con passepartouts rosa para este rincón, al ser ella y sus chicos quienes
ocupan normalmente este cuarto que aún mantiene algunos detalles
de nuestra infancia, como la colección de muñecas rusas de trapo.


Con estas dos piezas recuperadas participamos en los findes frugales de
Marcela Cavaglieri, que cada viernes nos llenan de inspiración y nos motivan
a crear algo lindo y low cost.

Esta semana algunos problemas de salud familiares me han tenido poco
activa en el blog y las redes, pero espero que todo se solucione y poder ir
recuperando mi ritmo de publicación normal.

Os deseo un feliz fin de semana.


lunes, 25 de julio de 2016

Rural slow life



De vuelta de la tranquilidad y las frescas noches abulenses a la vorágine y
el calor de Madrid.

He pasado una semana en un entorno rural idílico, un pequeño pueblo
situado a tan sólo doce kilómetros de Ávila, Mingorría, donde el tiempo
parece haberse detenido y todo invita a practicar la deseada slow life.



Campos castellanos repletos de trigales que en esta época están
cosechándose y dejan estampas de vida natural y sosiego.



Muchísimas zarzamoras repletas de flores y frutos que he visto madurar
por días pero que a mi vuelta aún no estaban para ser recogidas.

Una pena porque me encanta la mermelada casera de mora y pocas
veces tengo oportunidad de hacerla.



Las tardes invitaban a paseos para disfrutar de la brisa y de atardeceres
maravillosos.


Ese momento mágico en el que el sol está bajo y empieza a desaparecer
en el horizonte regalándonos colores espectaculares que parecen incendiar
de luz los trigales.



Cada vez siento más necesidad de esta proximidad y conexión con la
naturaleza.

No he dejado de imaginar retirarme a un lugar así, repleto de silencio y
autenticidad.



Hubo tiempo también para visitar Ávila, ver sus murallas, conocer su casco
histórico, degustar ricas tapas, comer un exquisito chuletón de ternera y
descansar en algún chillout urbano.




Y, sobre todo, disfrutar de la casa que nos acogió: una encantadora casa rural
de gruesos muros de piedra, techumbre a dos aguas con techo y suelo de
madera y un espacioso altillo donde se encuentra el dormitorio principal.


La decoración en un estilo castellano propio de la zona, algo austera para
mi gusto, pero llena de lindos detalles que evocan la vida campestre.






Un patio/jardín con frutales ha hecho las delicias sobre todo de los perritos
de mis amigos, Lucas y Leo, que acostumbrados a la vida urbanita han
descubierto rincones, sonidos, olores y animalitos nuevos.



Una semana de total relax que os aseguro me ha sentado de maravilla.

¿Vosotros sois de turismo rural?