Mostrando entradas con la etiqueta Recibidor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recibidor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Recibir y enviar christmas



Hace ya años que no envío postales navideñas por estas fechas.

El correo electrónico, las redes sociales o el wasap han ido desbancando al
correo postal para transmitir nuestros deseos de felicidad a familiares y amigos.

Recuerdo comprar las cajas azules de Unicef y dedicar una tarde a escribir
christmas para felicitar las Navidades y el Nuevo Año a los seres queridos,
pero ahora el tiempo parece más corto, más rápido y tener que ir a comprar
sellos y buscar un buzón es casi una odisea.


Sin embargo, suelo recibir de cuando en cuando alguna postal o felicitación
navideña. La sensación de encontrar en el buzón una carta que no sea
factura o publicidad es realmente agradable y descubrir letra manuscrita
resulta de lo más evocador, ¿no os parece?.



Hace unas semanas recibí una carta de un investigador británico al que había
ayudado en unas búsquedas bibliográficas, el Dr. Stannard, médico hispanista
que estudia los literatos-médicos del siglo XIX, entre ellos Galdós al que dedica
su libro recién editado Galdós and Medicine. Le sorprendió mi entrega en la
búsqueda porque en la Nacional y en otras bibliotecas universitarias apenas
habían conseguido encontrar lo que buscaba.

Era tal el entusiasmo que ponía en su tema de estudio y en encontrar ciertas
revistas antiguas difíciles de localizar que me lo tomé como un reto personal y
finalmente conseguimos mucha de la documentación que buscaba.

Me estuvo contando y el tema resultaba de lo más apasionante: descubrir la
situación social de la medicina y de las instituciones sanitarias de la época, tan
diferentes a la actual, a través de las obras de los médicos-literatos españoles
decimonónicos. Fueron muchos, aunque a mí sólo me sonaban algunos como
Galdós, Ramón y Cajal y Felipe Trigo, este último especialmente por ser
conocido de mi bisabuelo Alberto, farmacéutico y también oriundo de
Villanueva de la Serena (Badajoz).

La carta del Dr. Stannard no llegó al buzón de casa sino al trabajo pero
me hizo gran ilusión.

La preciosa letra del sobre, manuscrita con pluma, como las de antes.
Dentro una postal con una impresión firmada a mano por un fotógrafo
local de su tierra, al suroeste de Inglaterra, y unas palabras de
agradecimiento.

Aunque hemos seguido en contacto vía email, he querido corresponder
estas Navidades con una felicitación postal.


He impreso la fotografía precedente, justo en el momento en que estoy
escribiendo, añadiéndo un "Happy New Year".

Si os perdisteis el post con los tips para conseguir la mejor impresión
sobre papel fotográfico con una impresora casera, podéis verlo aquí.



E imprimí también una de las fotografías del post del pastel de zanahoria y
calabaza, con frases de agradecimiento y felicitación para mis vecinos por
ser tan amables recogiendo los paquetes que recibo.

Lógicamente la de ellos la eché directamente en su buzón de nuestro bloque
pero la del Dr. Stannard lleva sus sellos y viajó vía postal.



Y como a todos vosotros no os puedo enviar mi felicitación por correo ordinario,
lo hago vía blogger:

¡Feliz Nochevieja y mis mejores deseos para el 2016!




lunes, 9 de marzo de 2015

Un apartamento estilo french chic





La respuesta a la pregunta que nos hicimos (imagino que vosotros también)
sobre si el apartamento que nos esperaba en París era tan fantástico como
aparecía en las fotografías que nos mostraba la web de Airbnb (aquí)
ES DEFINITIVAMENTE SÍ, SÍ, SÍ.




Techos altos, preciosas molduras, salón-comedor doble con una fantástica
chimenea de mármol presidida por un imponente espejo antiguo, suelos
de pino meli, carpintería original en madera con puertas y ventanas de
cuarterones con cristal...

Y ese desempapelado en el interior de las molduras de la pared que tan
de moda está actualmente.




Laurent, nuestro anfitrión, había cambiado la distribución de los muebles
del salón de manera que ahora la chaise longue limitaba los dos ambientes
de salón y comedor, quedando frente a la chimenea.

Me gustó más esta nueva disposición que centraba los sillones y sofás
en torno a la mesa de palet, pieza de un estilo totalmente diferente
al resto del mobiliario pero sabiamente integrada y que aporta un
toque rompedor y actual.




Pero también encontramos otros elementos que aportan ese toque
ecléctico dentro de la decoración en clásico renovado, como la
lámpara/linterna de la pared, la antigua escalera de madera, así
como algunas piezas de diseño actual: las mesitas auxiliares
redondas con ruedas, las lámparas de sobremesa en metacrilato
o el sillón ghost delante del antiguo bureau.







Lo primero que hicimos tras tomar posesión del apartamento y organizar
el equipaje fue salir a dar un paseo por Montmartre y buscar un lugar
donde comprar comida. Sabíamos que la mayoría de las cenas las
haríamos en casa: después de patearnos París durante el día lo que más
nos apetecía era llegar al apartamento calentito y acogedor, ponernos
cómodos y preparar un picoteo con quesos, patés y otras delicatessen francesas.

Y con la comida me traje un precioso ramo de tulipanes soft pink que
nos acompañó y alegró toda la estancia.








En esta fotografía podéis ver un detalle de la mesa de palet: el sobre había
sido realizado retirando algunas de las tablas de madera para sustituirlas
por cristal, resultando de lo más original.

Laurent nos había dejado un dosier con información sobre lugares de
interés de la ciudad, así como la oferta cultural de la temporada.




Aunque quizás no del gusto de todos, uno de los detalles decorativos
más originales es sin duda la colección de insectos, estrellas de mar y
benditeros de la pared principal del comedor.

Encima unas golondrinas de porcelana vintage tan buscadas en
la actualidad.





También en el comedor una composición de fotografías antiguas.





Dos grandes fotografías en blanco y negro de Edith Piaf con una
lámpara foco presiden otro de los originales rincones del comedor.

Como contraste y sobre el fantástico aparador art nouveau, un gran
cuadro de la serie Marilyn de Warhol y un grabado antiguo.




Lindo detalle el de las crasas en la copa.





El recibidor está presidido por un antiguo mueble organizador de
correo y la puerta de entrada ha sido decorada con preciosas
fotografías de familiares y amigos de Laurent.





La puerta de acceso a la cocina está coronada por una trabajada y
original pieza en madera oscura.




Pequeña y encantadora la cocina, con una pila de porcelana antigua y
vistas a un patio interior de evocadores tejados.





El dormitorio es sencillo, casi minimalista comparado con el salón-comedor.





El cuarto de baño tiene separado el inodoro, algo que resulta
bastante útil cuando sólo se dispone de un baño.

Precioso el viejo suelo de gresite exagonal en tonos verdosos.





Y unos pequeños detalles del coqueto patio interior al que
dan cocina y dormitorio.




Una puntuación de 10 para este apartamento que nos hizo sentir como en casa.

Laurent dejó la calefacción programada a 23º día y noche, lo que se agradecía
enormemente teniendo en cuenta el frío que hizo en París aquellos días.

Nuestra primera experiencia con Airbnb ha sido fantástica.
Y vosotros, ¿ya habíais probado Airbnb?

Os recuerdo que podéis conseguir descuentos para vuestros
primeros alquileres en Airbnb pinchando aquí

Porque París, ¡bien vale un apartamento como éste!


viernes, 12 de septiembre de 2014

Lámina con dibujo zentangle * DIY





Seguro que más de una vez te has sorprendido haciendo dibujitos
en los márgenes de un cuaderno, en un taco de notas, en una
servilleta de papel...

Mientras soportas una conferencia aburrida, cuando esperas que
la música repetitiva acabe y te atienda alguien al otro lado del
teléfono, aguantando una conversación incómoda...




Dibujos sin ningún fin e idea preconcebida, que van surgiendo sobre
la marcha mientras rellenas los huecos del papel.

Pues ésto que hacemos de una manera intuitiva, sin pensar ni

programar, es en realidad una manera espontánea e instintiva

de relajar la mente que, transformada en método, se convierte en

una forma de meditación activa y relajación llamada zentangle,

de la que ya os adelanté algo en un post anterior (aquí).


Esta palabra aúna el término zen (meditación) y la palabra inglesa
tangle (enredo, maraña) para dar nombre a una técnica que combina
creatividad y conexión interna.

No se trata de aprender a dibujar, sino de ir haciendo trazos de
manera repetitiva, dejándose llevar o bien siguiendo unos movimientos
aprendidos cuyos resultados darán preciosas formas, como las
mandalas, que podemos utilizar luego para enmarcar o colgar.




Hoy os muestro uno de los dibujos que he realizado con técnica
zentangle sobre papel kraft continuo.

Aunque aparentemente es complicado, en realidad es de lo más
sencillo y para conseguir esta forma de hojas tan sólo tenéis que
seguir las indicaciones de una maestra zentangle, Sophie
en el vídeo que comparto a continuación.



No os preocupéis lo más mínimo si los trazos no os salen perfectos,
el resultado final es siempre, asombrosamente, estético.





Cuando di por finalizado este dibujo decidí colgarlo y para ello doblé
dos veces los lados estrechos, pasé un hilván con hilo de algodón
grueso que rematé haciendo borlas en cada extremo.

En uno de los lados añadí una hebra de lado a lado para colgarlo.






Finalmente introduje unos finos palos en cada lado corto para
darle cuerpo al mural.




Aquí lo podéis ver ya colgado.
Monté un pequeño ambiente en el descansillo de la planta de mi
apartamento, de ahí las escaleras.
¿Os gusta?

Si es así os animo a haceros uno, a mí es una técnica que me encanta,
la práctico a menudo y ya os iré mostrando otros trabajos más adelante.

Como es viernes, participo con esta creación en los finde frugales de
Colorín Colorado, donde seguro encontramos mucha más inspiración
fácil, linda y barata.

¿Me acompañas?