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sábado, 12 de septiembre de 2015

Hay semanas...



Madrugar (este curso una hora antes), desayunar, ducha y arreglo, salir y
encontrarte otros conductores ya estresados, trabajar, volver a casa,
preparar comida y comprarla previamente si no lo hiciste el finde,
comer, recoger cocina...

Siesta porque notas que no puedes con tu cuerpo (a veces con tu coco),
lavadora y/o plancha, preparar post, preparar cena, cenar, recoger cocina (otra
vez)... Nuevamente blog y acabar a las tantas... Dormir para volver a empezar
el día siguiente.

Hay semanas que no se llega a todo, que el "A quien madruga..." no
funciona, que más bien "No por mucho madrugar..."

Pero no quería dejar de pasarme por aquí para desearos un buen fin de semana.
El mío adelantando y tomándome algún ratito de relax para que la que viene no
sea una de esas semanas que...



lunes, 6 de julio de 2015

Superando los 50



El sábado fue mi cumpleaños, veintitreintayuno me cayeron, se puede decir
que ya soy una auténtica pieza vintage.


Nunca me ha importado decir mi edad, en realidad muchas veces tengo
que hacer las cuentas para recordar cuántos años tengo.

No creo que una fecha y unos números digan demasiado de una persona.
Conozco personas jóvenes de avanzada edad y ancianos mentales con
pocos años. Seguro que sabéis a lo que me refiero.

En mi caso, si no fuera porque el cuerpo ya no responde exactamente igual
que antes, me siento como una cría que aún tiene mucho por aprender, por
hacer, por descubrir.

Es cierto que si me pongo a recordar y reflexionar concluyo que cincuenta
años son muchos años.

Se me ocurrió sacar fotografías y hacer un pequeño repaso de mí misma en
imágenes, imágenes que denotan el paso del tiempo incluso en sus colores.


En blanco y negro, una fotografía de pequeña soplando las velas de mi tarta
de cumpleaños, rodeada de familiares y amigos.


Con ese típico color amarillento, la clásica fotografía que nos hacían en el
colegio.

Seguro que vosotros tenéis la vuestra y cuando la veis os acabáis riendo del
look setentero que lucíamos y que en mi caso queda especialmente patente
en ese colgante de mi signo del zodiaco.

¡Horreur!!!!


Dieciocho recién cumplidos, años 80, con cara de buenecita, lavada y
recién peiná para el programa de festejos de las ferias del pueblo,
justo antes de venirme a estudiar a Madrid.

¡Nuevamente horreur!!!!

Pero fijaos, ya despuntaba como diyer: El top de rayas y los collares son de
producción propia.


Llegan los 90 con sus hombreras exageradas, grandes pendientes y
ojos maquillados.


Toca una foto actual, un autorretrato hecho justamente ahora.


No llevo nunca maquillaje pero un iluminador para ojos y zona nasogeniana,
algo de colorete, marcado de cejas, polvos matizadores y color de labios
son buenos aliados para conseguir un aspecto más juvenil y saludable.




Y lo más importante, algo que nos haga feliz, algo bello en lo que reflejarnos.
En mi caso capullos de peonías a punto de abrir.



Una sonrisa y mis 51 años: dispuesta a seguir descubriendo el lado
bello de la vida.






miércoles, 7 de enero de 2015

+




Damos por finalizadas las Navidades y volvemos a la rutina, a la vida normal.

Hemos entrado en un nuevo año y seguro que todos hemos pensado
de una manera u otra en poner en práctica nuevos propósitos.

Los míos no conforman una lista, más bien son unas pinceladas para
mejorar y avanzar.

Sumando todo lo positivo, aquello que me hace mejor persona.
Añadiendo lo necesario, completando lo que realmente importa,
generando bienestar y buenas vibraciones.

Restando lo innecesario, lo negativo, aquello que saca lo peor de mí.

Porque la experiencia del año pasado y todos los anteriores me ha
ido demostrado que sólo rodeándonos de armonía conseguiremos
ser felices y hacer felices a quienes son merecedores.

Muchas veces la bondad mal entendida agota nuestra energía,
nos tiraniza innecesariamente y acabamos haciéndonos daño y
haciendo daño a quienes queremos.

Nos cuesta ser egoístas porque el propio término parece ofensivo y
no nos damos cuenta que no podremos dar lo mejor de nosotros
si nos negamos lo mejor a nosotros mismos.

Así pues, propongámonos conseguir esa armonía que nos
reporte bienestar y felicidad.

¡Feliz lunes/miércoles!






miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un buen año





Un año que acaba... otro que comienza.






El año que dejamos ha sido complicado, difícil para muchos.
Un año que en mi caso ha estado lleno de cambios y que al final
me ha permitido cerrar algunas etapas y abrir otras nuevas.





Un año que ha ido madurando poco a poco, como los buenos vinos, y
me ha dejado un sabor dulce, sensación de ciclo completado y ganas
de comenzar con fuerzas el 2015.






Mi deseo personal para el año entrante es mantener
la armonía que estoy consiguiendo.





Mi deseo general es de paz, salud y felicidad para todos.

Gracias por estar ahí, por permitirme compartir con vosotros
confidencias, creatividad y amistad.

¡Feliz 2015!











jueves, 16 de octubre de 2014

Superando obstáculos





A lo largo de nuestra vida encontramos obstáculos, algunos difíciles de
superar, que van poniendo a prueba nuestra resistencia y capacidad de
supervivencia, que afectan nuestro ánimo y van forjando nuestro carácter.

La resiliencia es la capacidad para sobreponerse a situaciones adversas y
superarlas saliendo fortalecido.

Pueden quedar cicatrices... muestras, visibles o no, del esfuerzo que
supuso la adaptación y la superación de dificultades y, aunque éstas
nos hagan diferentes a los demás o quizás por eso mismo, no dejan de
carecer de belleza.

Actualmente se valora esa capacidad de adaptación, que forma parte de
la llamada inteligencia emocional, tanto o más que el tradicional concepto
de inteligencia cognitiva.

¿De qué sirve una mente privilegiada incapaz de empatizar, compartir,
arriesgar, ver más allá, expresar sentimientos, buscar el bien común y
alegrarse de la felicidad ajena?


En mi opinión de poco, ¿no os parece?




Lo más inteligente es sincronizar cerebro y corazón.

¡Pongámonos a ello!









viernes, 10 de octubre de 2014

Cuadro con cartón kraft * DIY





Cuando era pequeña siempre me decía a mí misma que quería ser
la mujer de las tres S.

No superwoman, ni super rica, ni super guapa... No, yo quería ser
una mujer segura, serena y sensata.

Lo cierto es, y ahora me doy cuenta, que entonces lo era.
Pensé que la madurez me traería una mayor proporción de esas S
pero no ha sido así o, al menos, no exactamente así.

La mayor consciencia que van dando los años y las responsabilidades
que uno se va echando encima lejos de hacernos más libres, creo yo,
nos limitan y nos hacen temerosos, más inseguros y, por lo tanto,
vemos alterada nuestra serenidad.

En cuanto a la sensatez, quizás porque soy excesivamente responsable,
la he mandado al carajo en ocasiones y me he permitido transgredir,
hacer algunas locuras.

Además, como buena cáncer (no creo en los horóscopos pero me
reconozco en el carácter) soy lunera, de ánimo cambiante como la
luna y noto cómo me influyen sus ciclos.

Me he dado cuenta que cuando estoy sola, cuando nadie me ve,
cuando no tengo que interactuar con otros es cuando estoy más serena,
menos alterada (la propia etimología lo dice alter = otro), cuando soy
más yo misma.

Entonces vuelvo a ser la niña que quería ser la mujer de las tres S,
entonces soy serena, segura y sensata.

¿Tendría que haber añadido una S más, quizás?...

Sola... Me encanta estar sola... Necesito estar sola para
recuperarme (a mí misma).

Imagino, creo, ideo... y siempre me falta tiempo para imaginar más,
crear más, idear más...

No entiendo a las personas que dicen aburrirse... Hay tanto que hacer,
tanto por descubrir, por disfrutar. Y no es necesario buscarlo fuera,
al menos en mi caso.

A veces pienso que soy algo rarita pero no creo ser la única rara avis.




Y todo esto para contaros que el último fin de semana fue uno
de esos en los que pude disfrutar de ese tiempo cien por cien
para mí y creo que el resultado del DIY que comparto hoy para
los findes frugales de Colorín Colorado lo muestra.




Un sencillo cuadro creado a partir de la tapa de una caja de zapatos.

Realizada en cartón kraft, la caja no tenía nada impreso, tan solo
una pegatina de la marca que retiré con cuidado.




En papel de dibujo imprimí en blanco y negro una de mis fotografías
de un post anterior (aquí)

La recorté para que quedará a medio centímetro de los lados de
la tapa y después la pegué sobre ella con cola.




Simplemente...

El cuadro no pesa nada, apenas apoyado en una alcayata...

Leve, sencillo, evocando calma...




Etéreo... Tanto que desapareció de mi pared cuando acabé de
tomar las fotografías.




Está destinado a otro hogar, el de mi hermana, protagonista de la
fotografía y que acaba de cumplir años.

Un pequeño regalo lleno de grandes deseoS...










domingo, 20 de julio de 2014

Deshojar la margarita... si, no, si...





No, no es que esté ya de vacaciones... 

Es cierto que esta semana os he tenido algo abandonados pero no
ha sido por descanso sino precisamente por haber surgido un
inesperado trabajo para el blog.

Una colaboración puntual que no os puedo desvelar por el momento,
pero que ha resultado de lo más motivadora.

Inicialmente estuve dudando en aceptar o no: mucha responsabilidad,
y esfuerzo, sin saber si realmente el resultado sería el deseado.
La duda de adentrarme en un campo complicado y desconocido para mí.

Y dudando, si...no... cual si deshojara una margarita, finalmente
decidí a arriesgar, porque quien no arriesga no gana, no crece y no
consigue hacer realidad los sueños.

Y a ello me he dedicado intensamente esta semana.

Quizás no reporte al blog ningún avance significativo pero he llegado
al finde con la satisfacción de abordar un nuevo reto, comprobar que
soy capaz y atesorar una nueva experiencia.





Más que suficiente, ¿verdad?